Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y a juzgar por los resultados me parece que es verdad.
Hay cientos de películas que reflejan el desorden político y hasta donde llega la ambición de una persona por estar en el poder.
Una de ellas es “All the president’s men” donde no sólo se encarga de relatar a la perfección el escándalo Watergate en Estados Unidos en 1972. Si no nos muestra el trabajo del periodismo.
Los periodistas del Washington Post. Carl Bernstein (en la película, Dustin Hoffman) y Bob Woodward (Robert Redford) se encargan de cubrir un hecho aparentemente sin importancia. Sin embargo la intuición de buenos periodistas, al estar pendiente de todo, como águila, se dan cuenta que hay abogados de renombre trabajando en el caso. Es ahí donde encuentran la punta de un hilo que abre sin duda una gran puerta.
2011 y las cosas no han cambiado, sigue habiendo negocios turbios alrededor de personas políticas, luchas insaciables por tener el poder, al tal grado de hacer sucias trampas y pasar del presidente del empleo a líder de una guerra contra algo que es mas fuerte que un país entero, a cambio de tener el control.
Sin embargo no todo está perdido; aún quedan periodistas que fungen como investigadores, arriesgando la vida, familia, incluso estabilidad económica, todo por encontrar la verdad y hacer ver al mundo que no todo es color de rosa.
En México tenemos muchos periodistas que merecen reconocimientos, una de ellos es Carmen Aristegui, quien seguramente ha recibido muchas amenazas, ha sido despedida injustificadamente, pero sigue ahí, ejerciendo su derecho de libre expresión, diciendo verdades, no obstante lo hace ante un piso firme y no en fango como otros. Este tipo de periodistas son lo que México y el mundo pide. Gigantes hechos por valor y por la visión que tienen ante cada detalle de lo que pasa.
Y no sólo sombras de enanos, que ante una luz se refleja como “gigante”.
Bien, me encantó este comentario por su soltura. Lo de los enanos está muy bien. Creo que sí, hay muchas periodistas en México que siguen la ruta del dinero.
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